domingo, 16 de marzo de 2008

ENCUENTRO

Quiero atravesar los mares desde este lugar
indescifrable,

Mostrarte mi vida en un instante…

…Fotografías destellantes de colores intensos.

V o l a r apasionada por los rincones del deseo…


s a L t a r

los tiempos

y recorrer profundamente instantes

de versos,

de canciones dormidas,

olvidadas.

Penetrar en mis más

h o n d o s sentimientos

Y f l o t a r en el e s p a c i o.


Soñar despierta en momentos de ilusiones perdidas,

estar presente en cada segundo creado por mi,

conciente,

soberana.

girar en espiral

desde mi centro

al centro

del

universo.


Atravesar las calles llena de felicidad

y toparme conmigo misma a la vuelta de la esquina.

Tocar tu corazón con el mío.


Cantar cada nota desperdigada, dotándola de sonidos nuevos.


Te vistes de blanco y sales a mi encuentro,


Yo totalmente desnuda

y entregada a tus caricias………….


busco entrar en tu alma, etérea y suave.


Dulce vuelo,

viaje de almas dispuestas a sentir.


Cada espacio recorrido,

cada lugar descubierto,

nos encuentra entregando amor.


Yo,

Tú,


navegando incansables
mares LUMINOSOS.

POR QUÉ SEGUIR CREANDO?

siento que fluyen las palabras de mi inconsciente...

aparecen agolpadas y aparentemente torpes.

rápidamente la razón hace su trabajo lógico y disipa

la nube rara, densa...

pero ellas siguen estando

acosando mis días con acciones incomprensibles.

cuando logro dejarme guiar por alguna de esas ilógicas apariciones

mi mundo se diversifica, se expande

y la poesía llega hasta a mí para quedarse.

dejé de resistirme al inconciente

y comencé a convivir con él.

descubro el placer de crear en armonía emocional.

dejar fluir las ideas del corazón y volar a través de las palabras.

viajar a diferentes mundos,

atravesar obstáculos y fronteras

para acceder a la posibilidad de emocionar a alguien

de compartir sentimientos,

estados del alma

y de ese modo,

crear poesía

JUNT@S...

EXILIO


Vivir esta vida nueva, es estar lejos...

Lejos de casa,

de todo aquello que una vez me contuvo y me hizo sentir parte de un lugar en el mundo.

Ser en la lejanía es como naufragar por mares desconocidos,

sin saber bien si el camino que uno elige es el que te llevará a algún puerto seguro.

Seguro de qué?

Quien puede decir que está seguro de lo que tiene y tendrá?.

Existe,

realmente existe un puerto seguro donde llegar y descansar de las penurias y las marcas que la vida va dibujando en nuestros cuerpos?.

Cuerpos celestes,

etéreos.

Estar lejos es estar ausente para aquellos que te aman,

para todo lo que te vio crecer y hacerte una persona libre.

Estar lejos es descubrir que aún nos quedan ganas de recorrer caminos nuevos,

inhóspitos,

lejanos a nuestra cultura.

Es acercarse a otros seres que desconocemos,

es dejarse llevar por los sonidos nuevos

y los olores frescos.

Estar lejos es estar sola,

con mi soledad mas grande.

Es un viaje que produce cambios profundos que se reflejan en el andar libre del viajero.

Es estar dispuesta,

abierta al encuentro y la conexión.

Estar lejos es la necesidad de descubrir en la búsqueda alguna verdad nueva que nos trascienda nos haga mas sabios y buenos.

Es no saber bien hacia dónde ir,

con quienes,

cómo hacerlo,

por dónde empezar…

Este destierro,

este exilio voluntario me señala una vez más la difícil aventura de caminar sin protección,

de crecer en soledad…



La ciudad, como un río que navega incansable,

Nos conduce por sus laberintos de rostros.

El viaje de la existencia fluye libre por diferentes caminos.


Nuestros ojos se abren al nuevo mundo

con el deseo de que ese acto reflejo

nos otorgue larga vida en tan lejana tierra.

Miradas de despertares nuevos,

llenas de historia y recorridos extraños, diversos.

Nos sabemos diferentes

ante la presencia del otro.

Cada mirada nos regala una vida propia

del rostro que la contiene.

Nos sentimos diferentes

y sin embargo un mismo río atraviesa nuestras vidas.

Circulamos sobre un escenario cotidiano común,

Mixturando el paisaje con diferentes colores vivos.

Estamos lejos de nuestras raíces

pero cerca de lo que antes era lejano, inabarcable.

Invertimos las distancias

e intentamos caminar por espacios nuevos.

El río es más rápido que nuestros pasos débiles.

Aprendemos a sostenernos

y cogemos nuestro propio ritmo, en la melodía nueva.

Somos parte de un ciclo,

que está en permanente cambio.

Reflejamos la posibilidad de mezclar las diferencias

en una vida en común.

Siento brillar tu sol en mi ser,

me invade el calor,

se esparce por mis venas,

sale por mis poros,

fluye en el aire,

cubre el cielo

y cae a la tierra.

Ilumino mis días,

danzando y sonriendo.

El camino es frondoso,

Incierto,

Inabarcable…

Recorro cada rincón,

experimento mis andares,

me entrego a vivir.

No estas aquí,

no espero que vengas,

me basta saberte dentro de mi,

eres ese sol que me habita,

eso es todo lo que quiero,

iluminaste mi corazón,

enriqueciste mi vida.

POESÍA INCONCLUSA


Los sendos caminos del universo
poblados están de versos inacabados...
como inconclusos son nuestros diálogos
y pocos los momentos para amarnos.

Llevo estos versos guardados
en mi mochila andariega,
cargados de nostalgia y energía renovada
sólo para entregártelos en persona,
el día que decida regresar.

Ésta poesía me permite compartir
mis pasos contigo, me acerca a ti.

Los caminos del corazón
son los que nos conducen a vivir
experiencias profundas.
Elegir un camino con el corazón
nos posibilita crear nuestro día a día
amorosamente.

El deseo y la inquietud me transportan...
Salgo a ver el mundo desde mis espejos multicolores,
me acerco y alejo de la gente,
depende la situación.

Vivir rolando bajo la sospecha de
"extranjera loca" me otorga licencias para
expresarme con libertad,
soltura,
fluidez.
Esas son cosas que sientan bien al alma.

Si pudieras vivirlo,
sabrías lo bueno que es sentir,
libre de juicios vanos.

VIVENCIA


Despierto de un sueño claro puro,

intento caminar descalza sobre el frío de Madrid,

no se bien hacia dónde,

confío en mis pasos firmes.

Mis ojos resplandecen ante un encuentro casual,

la vida nos reunió en el mismo escenario

y no tuvimos mas que reconocernos ante la multitud.

Nuestras almas se mezclaron,

no era yo ni eras tu,

éramos dos cuerpos celestes,

etéreos iluminados por el mar.

Nos descubrimos sintiendo las mismas cosas,

nos alegramos del encuentro

y decidimos caminar por la vida con aire aventurero.

DESTELLO

Casi obnubilada recobro mi aire taciturno en este cielo perpetuo,

despego de la faz de la tierra expandiendo mis sentidos hacia horizontes inventados.

El viaje sucede en un instante de eternidad,

entonces te veo…

Me descubro otra recorriendo tu cuerpo,

moldeando cada rincón,

acariciando al detalle cada espacio posible.

Te encuentro temeroso y lleno de curiosidad.

Poco a poco develo tu piel e ilumino tu ser,

radiante y vivo llenas tu aire con el mío,

juegas a escaparte de posibles redes que te dejen inmóvil.

Balbuceas palabras indescifrables,

te ríes y lloras.

Me acerco inmutable a tu existencia,

tus ojos se funden en los míos,

conectamos.

La ciudad está dormida,


se escucha como respira plácida y entregadamente.

La ciudad está sola,


espera ser vivida.



Paso a paso nos internamos en sus callejuelas.


Poco a poco descubrimos sus recovecos.


Nos dejamos guiar por los primeros rayos de sol,


que abren nuestros caminos.


La ciudad despierta generosa y tranquila.


Nos habla de su historia,


nos cuenta un cuento.


La ciudad respira encendida y nos devela su alma.


Nos encontramos en la cima de la Alambra,


Toda Granada resplandece ante nuestros ojos


inquietos.


Desde lo alto divisamos nuestros próximos caminos


y nos lanzamos a más descubrimientos.


Callecitas que se transforman en escaleras,


paredes que hablan


y el gesto casual de un viejecito del lugar.


Aires flamencos y moros impregnan la ciudad que


mixtura tal intensidad cultural

con otros tintes de lejanos pueblos que llegan a

Granada para quedarse.

Y nos quedamos,

en las flores suspendidas en los balcones.

Nos quedamos,

en el cante apasionado de aquel artista que desplegó

sus alas en la noche.

Nos quedamos,

en el parque de Lorca "con miedo a perder la

maravilla"

Nos quedamos en el río,

arteria imprescindible de la ciudad.

Nos sentimos acogidas por el sol que se entrega

profundamente.


Nos asustamos cada vez que en una esquina nos

atrapaba una gitana con sus sombreros y sus rezos.

Nos divertimos siguiendo las rutas de los gatos

granadinos

Emociona su paisaje,

la gente,

los aromas de oriente,

los cantes,


la luna...


Vivimos un tiempo nuevo,


mágico.


De libre andar y descubrir.


Un tiempo sin prisas,


ni penas,


ni glorias.


Un tiempo granada,


el que se dejó vivir,


el que se dejó sentir.