lunes, 15 de octubre de 2012

Annapurna


en mitad de mi jungla observo,
me dejo embriagar por el agua y la tierra.
envuelta de fragancias tibias,
dulces,
suaves...
me muevo lentamente reconociendo cada milímetro que me rodea. ...y salto,
salto hacia el infinito,
me elevo,
me abro,
me entrego a lo íntimo.
mis garras se deshacen en el aire,
la transformación sucede.
cierro los ojos y vuelo...
un silencio profundo me invade,
lo sigo a través del rio fluyendo en alta frecuencia.
te veo,
me dejo llevar hasta vos que me recibes,
una vez más.

1 comentario:

Anónimo dijo...

será el río?